Fernando Garrido celebró ayer el 40.º aniversario de su récord mundial de permanencia en altura, que conquistó estando más de dos meses en la cima del Aconcagua (Argentina), en lo que es una de las grandes hazañas que le dieron mayor visibilidad a nivel nacional e internacional. El montañero de 67 años, nacido en Madrid y asentado en Jaca desde hace más de tres décadas, fue capaz de permanecer 62 días seguidos en solitario en la cumbre de América, a cerca de 7.000 metros de altitud, soportando vientos de 200 kilómetros por hora y temperaturas de 50 grados bajo cero.








