La Catedral de Jaca acogió este martes el decimoséptimo concierto del XXXV Festival Internacional en el Camino de Santiago (FICS), organizado por la Diputación Provincial de Huesca, con la actuación de la Schola Cantorum Paradisi Portae, que, bajo la dirección de Alberto Cebolla, propuso un recorrido por uno de los periodos de mayor transformación de la música medieval europea: el tránsito entre el Ars Antiqua y el Ars Nova.
El templo románico se convirtió en el marco de un programa concebido como una aproximación histórica y sonora a una época en la que las estructuras heredadas de la tradición comenzaron a convivir con nuevas posibilidades expresivas, especialmente en el terreno de la polifonía y del ritmo.