El sector del ovino de carne en Aragón atraviesa desde hace décadas un proceso de declive estructural que las ayudas públicas han conseguido amortiguar, pero no revertir. Entre 1996 y 2023, el número de ovejas se redujo un 46% en la comunidad autónoma, mientras continuaba desapareciendo un elevado número de explotaciones y aumentaban las dificultades para garantizar el relevo generacional. Sin las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), el sistema habría colapsado en torno a 2013, según las conclusiones de un estudio, realizado por investigadores del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y la Universidad de Zaragoza, que ha hecho público el departamento de Educación, Ciencia y Universidades del Gobierno de Aragón.








