El mapa político aragonés sale profundamente alterado de las elecciones autonómicas celebradas este domingo 8 de febrero. Con el 98,77% del escrutinio, el Partido Popular vuelve a ser la fuerza más votada, pero lo hace perdiendo dos escaños respecto a 2023 y quedándose lejos de las expectativas que habían motivado el adelanto electoral. El gran triunfador de la jornada es Vox, que duplica su representación y se consolida como actor decisivo, mientras que el PSOE sufre un fuerte desplome y confirma un ciclo de clara debilidad en la comunidad.








