Los conciertos de Bomba Estéreo tienen mucho de celebración colectiva. Se baila, se canta y, durante algo más de una hora, el público se deja arrastrar por una sucesión de ritmos electrónicos, sonidos caribeños y canciones concebidas para disfrutar sin demasiadas concesiones al descanso. La banda colombiana regresó este domingo 12 de julio al escenario flotante de Lanuza para cerrar el primer fin de semana de Pirineos Sur con una explosiva fiesta multicolor y uno de los conciertos más multitudinarios de las cuatro primeras jornadas del festival.








