Un centenar de personas participó en Sallent de Gállego en el homenaje a los dos guardias civiles asesinados por ETA hace 25 años, un acto en el que se descubrió una placa con sus nombres y se oficializó la nueva denominación de la calle donde se ubica el cuartel de la Guardia Civil. El objetivo: mantener viva la memoria de las víctimas y el rechazo a la violencia.








