La concentración del Día Internacional de la Mujer celebrada este domingo en la plaza de Ripa de Jaca dejó uno de sus momentos más intensos con el testimonio de Marianne, una mujer venezolana que relató en primera persona su experiencia como migrante y superviviente de violencia de género. Su intervención, seguida en absoluto silencio por las personas asistentes, conmovió profundamente al público y fue recibida con un largo aplauso.
La participación de Marianne se produjo en el turno de intervenciones a micrófono abierto del acto central del 8M, convocado por el colectivo Feministas de Jaca bajo el lema “Contra el racismo y el fascismo, feminismos”. Tras la lectura del manifiesto y otras intervenciones ciudadanas, su relato puso rostro a una realidad que atraviesa fronteras: la violencia machista sufrida por muchas mujeres migrantes.








