La tarde del 13 de agosto, el Salón de Ciento del Ayuntamiento de Jaca, tenía un aroma a papel antiguo y a conversación sin fin. Vicente Lagüéns, director de los Cursos de Español como Lengua Extranjera de la Universidad de Zaragoza, tomó la palabra para presentar a su amigo José Luis Melero. Y lo hizo con un tono que mezclaba el afecto, la complicidad y el retrato minucioso de quien no solo es Premio de las Letras Aragonesas, sino una figura esencial en la cultura aragonesa de las últimas décadas.







