El impulso administrativo dado en las últimas semanas a la variante de Jaca vuelve a situar este proyecto como la pieza central para completar la conexión entre las autovías del Pirineo A-21 y Mudéjar A-23 en el entorno jacetano. La reciente licitación de las obras, por más de 153 millones de euros, se suma a la adjudicación de la actualización del proyecto del tramo Puente la Reina de Jaca–Fago, dos actuaciones largamente esperadas que desbloquean sobre el papel un corredor estratégico pendiente desde hace más de una década.








