«Un brindis por las arrugas», obra que reúne 19 cuentos, pretende ser una dedicatoria amorosa a toda la gente que forma parte de un grupo etario que ella define como “jóvenes con una larga experiencia”, casi siempre apartado y muchas veces olvidado, que socialmente se ha decidido etiquetar bajo el anglicismo sénior o tercera edad.





