La Senda en Vivo es un momento único en las fiestas de Jaca, y eso no sorprende a nadie que lo haya vivido. Mientras suenan los temas más humanos, los que hablan de una generación que soñó y sueña por una tierra fértil, el pueblo se mira a los ojos. Las letras hablan de desazón y rabia, pero los besos y abrazos son el ritmo de la gente. Chocan los vasos de plástico, los cuerpos y las sonrisas cómplices.