Por un día, el monasterio de San Pelay de Gavín abre sus puertas al público el sábado coincidiendo con la feria de Biescas. Desde las diez de la mañana hasta las cinco de la tarde todo aquel que lo desee puede adentrarse en las ruinas, donde los arqueólogos y técnicos que han trabajado en las excavaciones realizarán visitas guiadas que comenzarán cada hora.