La privacidad digital ha dejado de ser un derecho para convertirse en un campo de batalla. Amparados en la “seguridad” y la “protección”, los gobiernos avanzan hacia su propio Gran Hermano. La era del control ha comenzado.
La privacidad digital ha dejado de ser un derecho para convertirse en un campo de batalla. Amparados en la “seguridad” y la “protección”, los gobiernos avanzan hacia su propio Gran Hermano. La era del control ha comenzado.
Hablar sin hablar. Lo que parecía ciencia ficción empieza a ser realidad con dispositivos que traducen la voz interior en señales digitales. ¿Estamos listos para borrar la línea entre lo pensado y lo dicho?