Con cada nota y cada palabra, Julieta Venegas regaló a Pirineos Sur un concierto para recordar, cargado de emociones, sinceridad y compromiso artístico. La cantante mexicana, en su tercera visita al festival tras las de 2001 y 2012, convirtió el auditorio natural de Lanuza en un espacio de complicidad entre el público y ella, y firmó el cuarto lleno absoluto de esta edición. Un concierto que no solo fue musicalmente impecable, sino también un acto de afirmación cultural y social. Fotografía de portada: JAIME ORIZ