La técnica de la piedra seca se presentó en Andorra no solo como una seña de identidad histórica del Pirineo, sino también como una herramienta de futuro para crear empleo y favorecer un desarrollo económico sostenible en los territorios de montaña. En torno a 150 especialistas de todo el espacio transpirenaico participaron el pasado fin de semana en las Jornadas de la Piedra Seca, un encuentro que combina ponencias y talleres para compartir conocimiento en torno a este método constructivo tradicional, reconocido como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO desde 2018, y por Andorra desde 2024.






