En España, se popularizó un término algo espurio: pelotazo. Y fue en la década de 1990, coincidiendo con un periodo de rápido crecimiento económico. Pero en los años iniciales del nuevo siglo, con la llegada del euro y su implantación total en 2002, fue cuando tomó mayor arraigo en la sociedad española. Este fenómeno se caracterizaba por la búsqueda de grandes ganancias económicas, de manera rápida, a menudo con escasa ética y mínimo esfuerzo. Muchas veces relacionada con intervenciones políticas y económicas, que promovían la especulación y el agotamiento de los recursos públicos en beneficio de unos pocos.