El anfiteatro natural de Lanuza vibró anoche con la energía arrolladora de Nathy Peluso, que regresó a Pirineos Sur para confirmar, una vez más, que es una de las artistas más magnéticas y versátiles del panorama latino actual. Dueña absoluta del escenario, Peluso firmó un espectáculo teatral, contundente y sin fisuras, en el que su voz, su cuerpo y su carisma lo ocuparon todo. La acompañó una banda solvente y una coreografía poderosa, a la altura de un repertorio que atraviesa sin complejos la bachata, el hip hop, la salsa, el bolero, el funk y la electrónica. Fotografía de portada: JAIME ORIZ
