La iglesia de Berdún acogió el pasado lunes el undécimo gran concierto de la trigésimo cuarta edición del Festival Internacional en el Camino de Santiago (FICS), que organiza la Diputación de Huesca. La velada, protagonizada por la organista Esther Ciudad y el trompetista Marcos García Vaquero, se convirtió en un majestuoso diálogo entre brillo y hondura, entre el fulgor metálico de la trompeta y la resonancia profunda del histórico órgano de Berdún. Más allá de su valor estético, la conjunción encarnó el espíritu del Barroco: equilibrio, contraste y emoción, con alto voltaje expresivo y brío, siempre al servicio de la música.








