El artículo “El silencio se paga”, firmado por Alberto Ayora Hirsch, plantea una reflexión crítica sobre el papel de las organizaciones de montaña ante el proyecto de unión de las estaciones de Astún y Formigal por Canal Roya y, en particular, sobre el silencio de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM). Desde su experiencia al frente de la federación española, el autor analiza cómo la dependencia financiera de las administraciones públicas puede derivar en conflictos de interés y autocensura, cuestionando la capacidad real de estas entidades para ejercer como defensa del medio natural y del colectivo al que representan.





