Estamos ante la nueva moda, un género en sí mismo, que domina las carteleras y las plataformas: la biopic o biografía de un personaje de la música. Eso sí, filtrada, autorizada y, sobre todo, segura. De Freddie Mercury a Elton John, incluyendo la próxima de Amy Winehouse, eficazmente edulcorada. La fórmula se repite: infancia difícil, ascenso meteórico, excesos controlados (nunca demasiado turbios) y redención. Por ello, era inevitable que se realizara la del Rey del Pop: Michael Jackson.