Cien años dejando huella en Jaca, dando paseos infinitos por sus calles y parques. Paseos que a lo largo de estos años ha compartido con su familia, amigos y vecinos, siempre con una sonrisa y palabras amables. Mariano es una persona de raíces, que no olvida el pasado y a quienes han estado y estuvieron durante todo este tiempo.