Pocas veces un estreno cinematográfico genera tanta expectación. Las entradas para la primera proyección se agotaron hace meses, y no es para menos. La nueva película de Christopher Nolan, «La Odisea», adapta uno de los textos fundacionales de la literatura occidental. El solo hecho de que, tras más de 2500 años, el poema homérico siga siendo fuente de inspiración, demuestra que el mito aún exige ser revisado reinterpretado, o, en el peor de los casos, desvirtuado.