El canto del himno del Primer Viernes de Mayo vuelve a situarse como el instante más esperado por los jaqueses en el día grande de la conmemoración de la batalla de la Victoria. Es un momento compartido por todos y que trasciende calles y distancias: desde la calle Mayor, frente al Ayuntamiento, en torno a las pantallas instaladas en distintos puntos de la ciudad o desde cualquier lugar de España y del extranjero. A esa hora, todas las miradas convergen en una misma escena y en una misma estrofa: “¡Jaca libre sabe vivir a la sombra del Monte Oroel!”.