La Full Moon de Villanúa volvió a demostrar por qué es una de las citas más originales del calendario estival en el Pirineo aragonés. La noche del sábado 9 de agosto, 150 corredores colgaron el cartel de “no hay plazas” para vivir, bajo la intensa luz de una luna llena espectacular, la novena edición de una carrera que combina deporte, fiesta y un escenario natural inmejorable. La explanada del Parque de Aventura de El Juncaral se convirtió en epicentro de la celebración desde las 22.00 horas, con participantes, familiares y amigos disfrutando de la previa en un ambiente animado, todavía impregnado por la humedad que dejó la tormenta veraniega de la tarde.





