Tras los actos de apertura del XIII Festival Folklórico de los Pirineos que comentamos en el pasado número, se inició oficialmente el Festival 1975. Y decimos oficialmente porque con anterioridad ya habían recorrido las calles de la ciudad algunos de los grupos llegados anticipadamente y, muy especialmente las bellas Majorettes de Ste. Etienne (Francia que pusieron con sus destiles alegres, armoniosos y la plástica belleza de sus movimientos, la nota alegre como preludio de estos extraordinarios Festivales, como después lo harían, las Majorettes de Niza con desbordante alegría.








