Recientemente, hemos perdido a uno de los actores más peculiares de nuestro cine. Un referente del mundo teatral, del cine y la televisión: Eusebio Poncela. Nació en el barrio madrileño de Vallecas, en 1945. Su infancia y adolescencia dejaron clara su personalidad, caracterizada por no ser un buen estudiante, con continuas expulsiones de colegios. Pero, sobre todo, marcada por su pronta obsesión de ser actor, algo que comenzó en funciones escolares y que su empeño lo llevó graduarse en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD).