El proceso participativo impulsado por ACOMSEJA ha permitido articular una visión consensuada del presente y del futuro económico de la Jacetania a partir de la experiencia directa del tejido empresarial. Lejos de plantear una ruptura con el modelo existente, las conclusiones apuntan de manera consistente hacia la necesidad de una evolución progresiva, basada en el refuerzo de sus fundamentos, la corrección de sus debilidades estructurales y la incorporación de nuevos elementos que permitan mejorar su resiliencia. El punto de partida es claro: el modelo actual ha funcionado, sigue siendo válido y ha permitido generar actividad, empleo y población, pero muestra signos evidentes de tensión que obligan a adaptarlo para garantizar su sostenibilidad futura.








