Tras el aguacero caído en Jaca en la tarde de este viernes, casi doscientas personas se concentraron ante la casa consistorial, para reclamar la protección del monasterio de las Benedictinas como Bien de Interés Cultural (BIC). En el centro del acto, la condesa Doña Sancha —encarnada por la artista Cecilia Ramón en una intervención teatralizada— se dirigió a los asistentes caracterizada con atuendo medieval para denunciar con ironía, lucidez y sentido histórico el riesgo de pérdida que afecta al conjunto monástico y sus bienes. La lectura del manifiesto fue muy aplaudida por el público, entre el que se encontraban numerosos ciudadanos activos en la vida cultural de Jaca y comprometidos con la defensa del patrimonio.






