La meteorología –con nieve, viento y frío– marcó el desarrollo del Domingo de Ramos en Jaca, obligando a suspender la procesión de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y a trasladar todos los actos al interior de la Catedral, que registró una notable afluencia de fieles. A pesar de las dificultades, la jornada se desarrolló con normalidad en su formato adaptado, dejando un balance positivo por parte de la organización. Fotografía de portada: ANAL LÓPEZ ARTILLO







