David Lynch ha sido uno de los directores de cine más inclasificables de todos los tiempos. Ha fallecido a los 78 años, dejando un profundo vacío en todos los que amamos el séptimo arte. Comenzó en los años 70 del pasado siglo, como pintor, realizando algunos cortometrajes de animación. Pero fue en 1977 cuando estrena su primer film, «Cabeza Borradora» («Eraserhead»).