Escribo estas líneas porque estoy profundamente preocupado por la situación del monasterio benedictino de Santa Cruz en Jaca, tanto por el propio convento, popularmente conocido como “las Benitas”, como por los objetos que se encuentran en su interior. La reciente noticia del acuerdo entre la Congregación Monástica y el Gobierno de Aragón para trasladar los archivos del convento desde Jaca al Archivo Histórico Provincial de Huesca resulta inquietante por varias razones, entre ellas que el futuro del resto de los bienes del convento sigue siendo incierto, hasta donde sabemos. Por DAVID L. SIMON