Con tan solo 111 minutos de metraje, y una aparición en cartelera que podría pasar inadvertida, Criaturas luminosas (Olivia Newman, 2026), pertenece a esa estirpe de films que se cuelan en nuestras pantallas sin hacer ruido. No hay estrépito promocional ni campaña agresiva, su presencia es tímida, casi discreta. Sin embargo, ahí reside precisamente su fuerza. Lo que comienza como una propuesta aparentemente menor, del tipo que no generan grandes expectativas, se va transformando ante nuestros ojos, escena a escena, hasta desbordar cualquier previsión inicial.