La Jacetania volvió a dejar su huella en una de las pruebas de resistencia más exigentes del calendario internacional. El Club La Santa Ironman de Lanzarote, considerado uno de los triatlones de larga distancia más duros del mundo por la combinación de desniveles, viento y altas temperaturas, reunió este fin de semana a centenares de deportistas dispuestos a afrontar un desafío extremo: 3,8 km de natación, 180 km de ciclismo y los 42,2 km de una maratón final que pone a prueba tanto la preparación física como la fortaleza mental.








