Contra todo pronóstico, el desfile del Primer Viernes de Mayo volvió a recorrer las calles de Jaca en una jornada cargada de emoción, simbolismo y valentía. La amenaza de lluvia puso en jaque hasta el último momento a la organización, que tuvo que tomar una decisión difícil: ¿suspender, retrasar o salir? Finalmente, y como reconocieron tanto el alcalde Carlos Serrano como el presidente de la Hermandad del Primer Viernes de Mayo y capitán de los Artesanos, Carlos García, se optó por cumplir con la tradición y asumir el riesgo.








