La actividad de rescate en montaña de la Guardia Civil comenzó el año marcada por el riesgo de aludes en el Pirineo. Este sábado 3 de enero, un desprendimiento de nieve en la zona de la subida a Anayet, por el barranco de Culivillas, en el término municipal de Sallent de Gállego, obligó a movilizar a los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Panticosa y Boltaña, así como a la Unidad Aérea de Huesca.








