Como me sucedió a mí, aproximadamente la mitad de las personas que han sufrido accidentes por avalanchas en los últimos años tenían experiencia y cierta formación en montañismo invernal. Pero no somos “expertos”. Hablar de “expertos” genera una falsa sensación de seguridad: parece insinuar que unos están protegidos por su bagaje de experiencia, mientras otros están expuestos por su ignorancia. La dinámica de los accidentes no funciona así.








