La celebración del Primer Viernes de Mayo en Jaca volvió a desarrollarse con normalidad y sin incidentes gracias al dispositivo de control desplegado por la Guardia Civil, que un año más supervisó el uso de armas de avancarga y pólvora negra en el tradicional desfile de arcabucería. Agentes de la Intervención de Armas y Explosivos de la Comandancia de Huesca velaron por el cumplimiento de las medidas de seguridad establecidas, en una jornada en la que estos elementos adquieren un papel central tanto desde el punto de vista simbólico como festivo.








