En los últimos días del mes de junio tuve el placer de visitar Búbal con una compañera y un grupo de alumnos y alumnas del proyecto que coordino. La experiencia superó cualquier expectativa que hubiéramos podido generar previa a la visita. Tanto Ana como Nuria como el resto de los trabajadores, que conforman la plantilla y que se encargan de todas las actividades educativas y del mantenimiento de las instalaciones del pueblo, son mucho mejores de lo que puedas imaginarte.








