Unas cien personas participaron en la concentración “Por todas las Maricarmen”, en la que se denunció la situación de las familias de un bloque de VPO y se reclamó la declaración de zonas tensionadas en el Pirineo

Unas cien personas participaron el martes 29 de septiembre en Jaca en la concentración convocada bajo el lema “Por todas las Maricarmen”. VIVIENDA DIGNA
Unas cien personas participaron el martes 29 de septiembre en Jaca en la concentración convocada bajo el lema “Por todas las Maricarmen”, dentro de la jornada estatal de movilización en defensa del derecho a la vivienda. La convocatoria tuvo también presencia en Zaragoza, Huesca y Teruel y sirvió para trasladar la problemática de acceso a una vivienda asequible a la realidad del Pirineo aragonés.
La movilización mostró su apoyo a las personas que mantienen sus reivindicaciones en la Puerta del Sol de Madrid y recordó el caso de Maricarmen, que ha recuperado su vivienda después de las movilizaciones desarrolladas para evitar su pérdida. Durante el acto se leyó un manifiesto en el que los convocantes advirtieron de que este caso particular no resuelve un problema que consideran estructural y que relacionan con el incremento de los alquileres y las dificultades crecientes para acceder a la compra de una vivienda.
Según los datos recogidos en el manifiesto, durante el primer trimestre de 2026 se ejecutaron 4.005 desahucios en España, 52 de ellos en Aragón. Los convocantes incidieron asimismo en las consecuencias sociales que, a su juicio, provoca el encarecimiento de la vivienda, al obligar a parte de la población a abandonar los lugares en los que reside y mantiene sus redes familiares y sociales.
El caso de las VPO de Jaca
Una parte destacada de la concentración estuvo dedicada a la situación de las familias de un bloque de viviendas de protección oficial de Jaca propiedad de Pronisa. La plataforma Vivienda Digna recordó que, al finalizar los contratos hace un año, la empresa planteó, según su versión, una subida del 75% del alquiler y el abono de tres meses de fianza, o bien el abandono de las viviendas.
La plataforma señala que algunas de las familias afectadas consiguieron encontrar otra vivienda en Jaca, mientras otras aceptaron las nuevas condiciones y algunas tuvieron que abandonar la ciudad. Actualmente, según la información facilitada por los convocantes, tres vecinas continúan en el bloque. Durante la concentración se les trasladó expresamente el apoyo de los asistentes con el mensaje “No estáis solas”.
La movilización de Jaca se enmarca en una semana de acciones promovidas por Vivienda Digna en el Alto Gállego y la Jacetania. La programación continuó el miércoles en Panticosa con la proyección de un documental sobre los fondos buitre y un posterior debate acerca de la situación de la vivienda en el valle de Tena.
La vivienda, un problema para los pueblos
Durante este encuentro se abordaron las dificultades existentes para encontrar alquileres durante todo el año y sus consecuencias para municipios turísticos como Panticosa. Según los testimonios recogidos por la plataforma, algunos establecimientos hosteleros tienen problemas para encontrar trabajadores debido precisamente a la falta de alojamiento, mientras que resulta cada vez más difícil que la población joven pueda permanecer durante todo el año en estas localidades.
Vivienda Digna considera insuficiente el parque de vivienda social existente tanto en el Alto Gállego como en la Jacetania y cuestiona que algunas de las medidas puestas en marcha estén vinculadas exclusivamente a trabajadores del sector turístico. La plataforma cita, entre otros ejemplos, las 23 viviendas de Villanúa, con pisos de entre 35 y 40 metros cuadrados.
La organización relaciona también las dificultades de acceso a la vivienda con la extensión de los alojamientos turísticos y reclama la declaración de zonas tensionadas en el Pirineo. En este sentido, recuerda las solicitudes formuladas por ayuntamientos como los de Biescas y Aínsa, que, según señala, no han sido aceptadas por el Gobierno de Aragón.
Las actividades de esta semana concluyeron con un llamamiento a la población a informarse y participar en las asambleas de Vivienda Digna. La reivindicación quedó resumida en el lema con el que se cerraron las jornadas: “Ni gente sin casa, ni casas sin gente”.
