El glaciar de Monte Perdido y su progresivo retroceso centraron buena parte de la IV Fiesta de los Glaciares organizada por el Geoparque Mundial UNESCO Sobrarbe-Pirineos, que reunió a quince participantes en una salida geológica por el valle de Pineta. Los estudios científicos manejados durante la jornada apuntan a que, si se mantiene la tendencia actual, esta masa de hielo podría desaparecer en la próxima década.