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75 AÑOS

Septiembre 1951

Santiago Ramón y Cajal.

Rinde el mundo pleitesía y homenaje a las personas que, a su paso por la tierra, se destacaron de un modo culminante y los actos de sus vidas son como haces de flores que reverdecen con su memoria. Santiago Ramón y Cajal nació en Petilla, pequeña localidad perteneciente a Navarra, enclavada en la provincia de Zaragoza, el día 1 de mayo de 1852, y murió en Madrid en octubre de 1934.

Su padre D. Justo Ramón fue durante muchos años médico de singular prestigio en la capital de Aragón, pero hasta llegar a la meta profesional recorrió pueblos, ocupando distintas plazas titulares. Salió de Larrés (Huesca) y marchó a Petilla, donde nació Santiago Ramón, el que después en Ayerbe lució sus travesuras infantiles.

Comenzó el Bachillerato en las Escuelas Pías de Jaca y lo terminó en el Instituto de Huesca. Santiago era desaplicado, y su padre le puso de aprendiz de zapatero, mas al llegar al curso último del Bachillerato en el que se estudiaba Física, Química e Historia Natural, se encantó con estas asignaturas y en cambio brusco hízose muy aplicado. Realmente estas Ciencias constituyeron la médula en que durante su vida destacó el sabio. Su padre desempeñaba en Zaragoza el cargo de Medico de la Beneficencia provincial y era profesor interino de dirección en la Facultad de Medicina, en la que se licenció Santiago el año 1873, a los 21 años de edad.

En este año 1873 hizo oposiciones al Cuerpo médico militar, obteniendo uno de los primeros números, y al año siguiente se le destinó a Cuba, donde a la sazón ardía la guerra separatista. En la Gran Antilla contrajo fiebres que le pusieron en peligro de muerte, y a la convalecencia fue licenciado para España. Nuevamente en Zaragoza, ayudaba a su padre en las operaciones quirúrgicas del hospital.

Se doctoró en Madrid el año 1877 y regresó a Zaragoza, donde se dedicó con toda intensidad a las investigaciones científicas y a las prácticas de laboratorio, en las que había de alcanzar tanta gloria y fama mundial.



En 1879 ganó en oposiciones el cargo de director de los Museos anatómicos de Zaragoza, que desempeñó hasta el año 1883, en que obtuvo la cátedra de Anatomía de Valencia. En Zaragoza se desposó con doña Silveria Fayanás y García, de la que tuvo los hijos Fe, Santiago (muerto en 1919), Pabla, Jorge, Pilar y Luis.

La capital de Levante sufrió el año 1885 la invasión en gran escala de la epidemia colérica, y Cajal se dedicó con ahínco al estudio del bacilo. En esta época colaboró con interesantes estudios en varias revistas, y en alguna de ellas con artículos escritos en francés.

A mediados de 1887 obtuvo por oposición la cátedra de Histología de la Facultad de Barcelona. En la ciudad condal dispuso un magnífico laboratorio, para dedicarse de lleno a sus estudios predilectos sobre las células. En esta época fue a Alemania y se incorporó a la “Sociedad Anatómica”, que celebraba congresos mensuales en Berlín. Allí, los congresistas le colmaron de felicitaciones y le asediaron con preguntas. Tanto apasionaron al médico Vrosliker los estudios de Cajal, que los tomó por base y propagó por el mundo científico los trabajos del sabio español.

Durante los años 1890-91 descubre “las primeras mutaciones de las neuronas”, publicando un libro que fue traducido al alemán y al francés.

En 1892 obtuvo la cátedra de “Histología normal y anatomía patológica” de la Facultad de Madrid, donde se instaló definitivamente.

Allí repartió su tiempo entre la Cátedra y los trabajos de laboratorio, sin que le faltase espacio para su tertulia del Café de Levante, al principio; y después, del Café Suizo.

Fue invitado por la Real Sociedad de Londres para dar una conferencia que pronunció el 8 de Marzo de 1891, siendo aclamado; y después, en 1899, la Universidad americana de Worcester, de las más prestigiosas del mundo, le invitó a una serie de conferencias, que desarrolló con éxito completo.

Del carácter de Cajal, honores alcanzados y libros publicados, hemos de ocuparnos en otro artículo.


MIGUEL ANCIL
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