La actividad de los grupos de rescate de la Guardia Civil continúa siendo elevada en las montañas oscenses en la recta final del verano. Entre el 13 y el 20 de septiembre se contabilizaron 25 intervenciones, que afectaron a 33 personas, con una especial concentración durante los fines de semana. Caídas, lesiones, agotamiento, problemas físicos, montañeros enriscados o personas que no podían continuar por sus propios medios motivaron buena parte de unas actuaciones que se extendieron por numerosos puntos del Pirineo y Prepirineo.