La XV FABA reivindicó la conservación de las variedades tradicionales y el intercambio de conocimientos entre generaciones

Degustación de variedades tradicionales y alimentos locales. MARÍA GIL
La XV Feria Aragonesa de la Biodiversidad Agrícola (FABA) reunió este fin de semana en Yebra de Basa a unas 300 personas en una edición marcada por la defensa de las variedades tradicionales, el consumo de proximidad y, especialmente, por el intercambio de conocimientos entre generaciones.
Durante el sábado 19 y el domingo 20 de septiembre, la localidad volvió a convertirse en punto de encuentro para productores, especialistas, colectivos y vecinos interesados en conservar un patrimonio agroalimentario formado por verduras, hortalizas, legumbres y frutas que han llegado hasta nuestros días gracias, en buena medida, a quienes han continuado cultivándolas y transmitiendo sus semillas y sus conocimientos.
Esta dimensión intergeneracional estuvo presente en buena parte de la programación. Uno de los ejemplos fue el recorrido por las huertas tradicionales de Yebra de Basa, acompañado por vecinas de la localidad que todavía cultivan algunas de las variedades “de las de siempre”. A ello se sumaron actividades destinadas al público infantil y otras de carácter divulgativo y técnico.
La edición de este año tuvo además como particularidad la unión de la FABA con el Mercau de Yebra, organizado tradicionalmente desde la cooperativa Tararaina, gestora del albergue L’Almada. Ambas iniciativas comparten la apuesta por el consumo de proximidad y por acercar al público a las personas que producen y transforman los alimentos. Cerca de una quincena de puestos participaron durante la jornada del sábado.
La programación comenzó con una charla de Marta Estopiñán, de la Red de Semillas de Aragón y CITA Teruel, dedicada al suelo y a su consideración en la agroecología como un organismo vivo. Posteriormente se desarrollaron un taller de deshidratado y conservación de alimentos, impartido por Bárbara Marqués, coordinadora del proyecto Ecoradiz de Tararaina, y una cata de tomates de colgar dirigida por Celia Cantín, de la Estación Experimental Aula Dei. Los participantes pudieron comparar y probar ocho variedades que se están ensayando en Alcorisa dentro de un estudio de la Red de Semillas de Aragón.
Por la tarde, un café tertulia, dinamizado por Pueblos con semilla, permitió compartir experiencias del territorio relacionadas con el cultivo y la recuperación de variedades tradicionales. La vertiente más técnica continuó con un taller de injertos de frutales dirigido por Mayte Espiau, del CITA Aragón, y otro dedicado a la limpieza de semillas, a cargo de Ernest Tasias, de la cooperativa Les Refardes.
Taller de limpieza de semillas con Les Refardes. MARÍA GIL
La música puso el cierre a la primera jornada con las actuaciones de Ronda La Cabra y La Corral, mientras que el domingo la alimentación volvió a convertirse en el hilo conductor. Los más pequeños participaron en un taller con Manuel Bueno y, paralelamente, se celebró un showcooking con cocineras que colaboran con Justicia Alimentaria en proyectos de alimentación sostenible en colegios. En él se elaboró un plato con legumbres locales y se compartieron experiencias sobre la incorporación de alimentos ecológicos y de calidad a los comedores escolares.
La XV FABA concluyó con la tradicional degustación de variedades tradicionales y alimentos locales y con las intervenciones de Víctor Vidal, presidente de la Red de Semillas de Aragón, y José Antonio Lafragüeta, alcalde de Yebra de Basa.
La organización de la feria correspondió a la Red de Semillas de Aragón y Tararaina, con la colaboración y apoyo de Justicia Alimentaria Aragón, 3piedras, Ecologistas en Acción Huesca, Manuel Bueno, el Ayuntamiento de Yebra de Basa, ADECUARA y la Diputación Provincial de Huesca.
Después de su paso por Yebra de Basa, la FABA celebrará su próxima edición en la provincia de Teruel.

