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La verdad está ahí fuera (Black Box: Vuelo 298, 2026)

Duración: 85 min. País: Estados Unidos. Dirección:Steven Quale. Guion: Stephen Susco. Reparto: Tom Brittney, Holly White, Betsy Blue-English, Dane Whyte O’Hara, Asa Ali Taylor, Boadicea Ricketts, Lauren Ceallach Spellman, Asher Molly Belle Wright, Chole Danny Mac. Música: Raffertie. Fotografía:Steven Quale. Productoras: Capstone Pictures, Hammerstone Studios, Inzide Media.


El cine B, o serie B, es un estilo de bajo presupuesto. Durante la edad de oro de Hollywood, el término definía a la película de complemento en una doble sesión: la principal, la gran producción a estrenar, y la B servía como simple relleno. Existe cierta percepción negativa en torno a este tipo de cine, al que el público consideraba inferior y al que los críticos solían ignorar. Durante la época de los videoclubes, el auge de estas producciones fue en aumento. Un filme considerado de serie B puede poseer muchas virtudes, sobre todo el descaro o la insolencia de contar historias que las grandes producciones no quieren o no se atreven a abordar. Entre los muchos ejemplos existentes, recuperamos F/X, efectos mortales (1986), o la dirigida por Carpenter, Están vivos (1988).

Black Box recupera el espíritu de la serie B. Fabricar una trama con muy pocos elementos, evitar la parodia y aportar un toque que mezcla el universo de Stephen King con el horror cósmico de H. P. Lovecraft. El vuelo comercial 298, que cubre la ruta de Nueva Orleans a Seattle, acaba estrellándose y convirtiéndose en el centro de un escalofriante misterio sobrenatural. El motivo del accidente se desconoce, hasta que se hallan las grabaciones de la caja negra entre los restos. La película, dirigida por Steven Quale, habitual colaborador de James Cameron, recupera un cortometraje de los hermanos Duffer, creadores de Stranger Things, titulado The Vessel, de tan solo 14 minutos de duración.

Es entretenida y juguetona, de esas películas que no intentan tener pretensiones ni ínfulas innecesarias. Incluso se atreve a utilizar secuencias grabadas con un teléfono móvil. Es consciente y respetuosa con sus referencias, posee un cierto aire ingenuo del cine de los años 50 y se inspira en la ciencia ficción de la literatura rusa, cargada de amenazas y premoniciones. No pretende engañar a nadie, ni creo que lo intente, pero eso no quita que estos 85 minutos nos mantengan en vilo hasta el final.

 



Guillermo Pérez Pérez y Enrique Pérez Tudela

Bad Apples
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