
El programa comenzó el pasado 20 de julio en las cinco localidades que contaban con Escuela de Verano durante cinco semanas. COMARCA DE LA JACETANIA
Las Escuelas de Verano de la Comarca de la Jacetania han concluido este viernes, 28 de agosto, después de cinco semanas de actividad y con un balance de 358 niños y jóvenes inscritos en doce localidades. La última en cerrar sus puertas ha sido la de Bailo, que tuvo que prolongar una semana su calendario como consecuencia del incendio forestal de Las Peñas de Riglos y del desalojo de la población.
La iniciativa, una de las propuestas estivales más consolidadas de la Comarca de la Jacetania, se ha desarrollado este año en Aísa, Ansó, Bailo, Berdún, Canfranc, Castiello de Jaca, Echo, Javierregay, Santa Cilia, Santa Engracia, Sigüés y Villanúa. A lo largo de las diferentes semanas, los participantes han tomado parte en actividades educativas y de ocio concebidas también para favorecer la convivencia y el conocimiento del territorio.
El programa comenzó el pasado 20 de julio en las cinco localidades que contaban con Escuela de Verano durante cinco semanas: Ansó, Bailo, Canfranc, Echo y Villanúa. Entre todas sumaron 278 inscritos. Una semana después, el 27 de julio, se incorporaron Aísa, Berdún, Castiello de Jaca, Javierregay, Santa Cilia, Santa Engracia y Sigüés, donde el servicio se desarrolló durante tres semanas y reunió a otros 80 participantes.
Estas últimas escuelas terminaron el 14 de agosto, mientras que las programadas durante cinco semanas lo hicieron el día 21. La excepción ha sido Bailo. El incendio forestal de Las Peñas de Riglos obligó a desalojar la localidad y a interrumpir temporalmente las actividades, por lo que la Escuela de Verano recuperó posteriormente esos días y ha mantenido su programación hasta este viernes.
La presidenta de la Comarca de la Jacetania, Olvido Moratinos, ha destacado la vertiente educativa y social de una iniciativa que va más allá de ofrecer una alternativa de ocio durante las vacaciones escolares. “Durante unas cuantas semanas se ha fomentado el ocio saludable, y los niños y niñas apuntados han podido relacionarse con otros del territorio. Pero, además, el aprendizaje de valores y de nuestro patrimonio ha sido la premisa principal”, señala.
Las Escuelas de Verano cumplen asimismo una importante función para facilitar la conciliación laboral, personal y familiar durante los meses estivales. La Comarca de la Jacetania ha agradecido la implicación y colaboración de los monitores y de las familias para hacer posible el desarrollo de la actividad.
