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Árboles quemados en el incendio de Las Peñas de Riglos. GOBIERNO DE ARAGÓN

Montañas negras, pueblos vacíos, todos tristes, todos olemos a humo. Los seres vivos más importantes para la vida en el planeta Tierra son los árboles porque gracias a ellos la tierra se hizo habitable siendo imprescindibles en el ciclo del agua y el clima; aprovechan las sustancias de la tierra y con la luz del sol crean vida, ofrecen cobijo y alimento al mundo animal, a nosotros incluidos. Los árboles podrían vivir sin nosotros, nosotros sin ellos no. Sabemos que tienen sensibilidad en las raíces y que se comunican entre ellos; tienen memoria, duermen, se despiertan y toman decisiones, nacen, crecen y mueren en el mismo sitio en el que brotan y a lo largo de sus vidas crean condiciones aptas para la vida de otras especies. Hay que revisar el concepto de “la España vaciada”. Estuvo bien como titular de prensa, pero todas las palabras tienen adosada una idea: si no hay humanos se concibe un espacio como vacío. Para lo que está vacío no se hacen planes, no se aprecia algo que se dice que está vacío, que no contiene nada y no nos sirve.

Que un espacio no lo habiten seres humanos no significa estar vacío ya que están ellos, los árboles, y multitud de otros seres dignos de la vida. Desde los años cuarenta al setenta se repoblaron en el Pirineo aragonés más de cien mil hectáreas con las especies que se tuvo a mano y que cubrieran lo antes posible un inmenso territorio que perdía suelo fértil con las lluvias. Fue un regalo de nuestros antepasados cercanos para que lo disfrutáramos en el futuro. Qué poco se ha hecho para cuidar de toda esa superficie verde llena de vida. Cada hoja que se les desprende en verano, cada año más, es un mensaje que no sabemos leer y que quiere decir: “estamos sufriendo”. Y luego el humano, el ser que puede crear el único enemigo del árbol: el fuego. No se aprecia la vida de los árboles. No son solo adorno para nuestros sentidos, son creadores de vida. Cuando los perdemos lo sabemos. Estos seres maravillosos solo tienen un defecto: no pueden votar. Votemos por ellos.


Firmado: MARIANO MARCÉN
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