El importe de las más de 300 inscripciones se destinará a los municipios afectados por el incendio de las Peñas de Riglos

Podio femenino y masculino de la prueba. TURISMO VILLANÚA/YHABRIL MORO
Ana Revilla y Álvaro Osanz se impusieron en la XXI Subida a la Fuente del Paco, celebrada en Villanúa con una participación superior a los 300 corredores, uno de los registros más elevados alcanzados por la prueba a lo largo de su historia. La tradicional cita deportiva volvió a reunir a corredores de diferentes edades y categorías en una mañana que estuvo marcada, además, por su carácter solidario y por el recuerdo a Javier García, miembro de la Unidad Militar de Emergencias (UME) fallecido mientras participaba en las labores de extinción del incendio de las Peñas de Riglos.
La respuesta de los participantes adquirió este año un significado especial después de que el Ayuntamiento de Villanúa anunciara que destinaría el importe de las inscripciones a los municipios afectados por el incendio. La iniciativa provocó que numerosos deportistas decidieran inscribirse expresamente para contribuir con su aportación, con independencia de que finalmente tomaran o no la salida.
El carácter solidario de la jornada estuvo presente desde los momentos previos a la carrera. Antes de iniciarse la competición se guardó un minuto de silencio en memoria de Javier García. Corredores, miembros de la organización y público participaron en el homenaje al integrante de la UME fallecido el pasado domingo en acto de servicio durante las labores de extinción.
Tras este recuerdo comenzó la competición en unas condiciones meteorológicas prácticamente perfectas para correr. El cielo se mantuvo cubierto durante buena parte de la mañana, pero la lluvia no llegó a aparecer y las temperaturas fueron suaves, unas circunstancias que favorecieron el ritmo de los participantes sobre los 13,3 km del tradicional recorrido de la Fuente del Paco.
Osanz vuelve a ganar en Villanúa
En categoría absoluta masculina, Álvaro Osanz volvió a demostrar su buena adaptación a una carrera rápida y explosiva como la de Villanúa. El corredor jaqués se impuso con un tiempo de 50 minutos y 7 segundos y sumó de esta manera una nueva victoria en una prueba que ya había ganado en 2023.
En aquella edición, Osanz completó el recorrido en 49:30 y se quedó a apenas 20 segundos del récord absoluto de la carrera, los 49:10 establecidos por Said Aitadi. Esta vez la plusmarca quedó algo más lejos, aunque el jaqués volvió a ser el más rápido en una carrera que reunió en cabeza a algunos de los corredores que mejor conocen el trazado.
Osanz tuvo que enfrentarse a Lukas Cabezón, vencedor de la pasada edición, y al corredor de Canfranc Raúl Criado, segundo en 2023. Los tres protagonizaron una intensa pugna durante buena parte de la prueba hasta que Osanz consiguió abrir diferencias y marcharse en solitario hacia la victoria.
Lukas Cabezón cruzó la meta en segunda posición con un tiempo de 51:14, a poco más de un minuto del vencedor, mientras que Raúl Criado completó el podio masculino con 51:32.
Al finalizar la prueba, Osanz explicó que había afrontado los primeros kilómetros a un ritmo elevado para comprobar si tenía posibilidades de acercarse al récord, aunque era consciente del riesgo que suponía un esfuerzo excesivo en el inicio. “Es una carrera muy rápida y si te pasas al principio, al final lo pagas”, señaló.
El corredor jaqués destacó igualmente la pugna mantenida con sus principales rivales y especialmente con Raúl Criado, compañero suyo y uno de los atletas que mejor conoce. “Hemos ido prácticamente todo el rato mano a mano, pero al final he podido escaparme y llevarme la victoria, así que estoy muy contento”, explicó tras cruzar la meta.
El triunfo en Villanúa supone además para Osanz una buena antesala de uno de sus próximos grandes objetivos deportivos. El jaqués viaja este fin de semana a Chamonix para participar la próxima semana en la ETC (Experience Trail Courmayeur), una de las carreras integradas en la semana del HOKA UTMB Mont-Blanc. La prueba cuenta con un recorrido de 15 km y unos 1.200 m de desnivel positivo.
Revilla regresa ocho años después
En la categoría absoluta femenina, Ana Revilla protagonizó otro de los regresos destacados de la jornada. La corredora zaragozana volvía a una prueba en la que ya había conseguido la victoria en 2018 y lo hizo imponiéndose nuevamente con autoridad.
Revilla, veterana deportista procedente del mundo del triatlón y que durante los últimos años ha orientado progresivamente su actividad hacia el trail running, dominó la carrera de principio a fin. Cruzó la línea de meta con un tiempo de 1:04:10 y estableció una diferencia superior a los cuatro minutos respecto a su principal perseguidora.
Julia Elías ocupó la segunda posición con 1:08:21, mientras que Ana Casares, una de las corredoras habituales de las pruebas organizadas en Villanúa, completó el podio femenino con un registro de 1:09:13.
Revilla destacó al término de la competición las buenas condiciones meteorológicas y el carácter especialmente rápido del recorrido. La vencedora consideró que una de las claves para afrontar la carrera estuvo en controlar el esfuerzo durante los primeros compases. “La salida es muy rápida y hay que saber contenerse un poco para después ir cogiendo el ritmo”, explicó.
Su regreso a Villanúa tenía además un componente personal después de los ocho años transcurridos desde su anterior victoria. En este tiempo han cambiado tanto su orientación deportiva como sus circunstancias personales. “Entonces hacía más triatlón y ahora estoy un poquito más centrada en el trail. He vuelto siendo mamá y después de rehabilitar un pie, así que no me puedo quejar”, señaló la ganadora.
La XXI Subida a la Fuente del Paco se completó con las competiciones correspondientes a las categorías júnior, veteranos A y veteranos B, reuniendo en el mismo recorrido a corredores de diferentes edades y perfiles en una de las citas tradicionales del calendario deportivo de Villanúa.
La participación volvió a extenderse también a los más pequeños. Las carreras infantiles contaron con numerosos niños y niñas y mostraron una vez más el componente familiar y popular que acompaña a la Subida a la Fuente del Paco. Un numeroso público siguió estas pruebas desde la zona de salida y meta, situada junto al polideportivo, poniendo el cierre a una edición que combinó la elevada participación deportiva con la solidaridad hacia las localidades afectadas por el incendio de las Peñas de Riglos.





