El viento, las altas temperaturas y una humedad que puede caer al 10-15% marcarán dos jornadas fundamentales para avanzar hacia la estabilización

Reunión del CECOPI de esta mañana en Zaragoza. GOBIERNO DE ARAGÓN
El incendio forestal de Las Peñas de Riglos mantiene una evolución favorable después de una noche relativamente tranquila, aunque continúa activo y los responsables del operativo advierten de que las condiciones meteorológicas previstas para este martes y miércoles obligan a mantener la máxima precaución. Las reproducciones registradas durante la noche, principalmente en los entornos de San Juan de la Peña y Santa Cruz de la Serós, han podido ser controladas sin comprometer las líneas de defensa, mientras los trabajos se concentran ahora en localizar y enfriar los puntos calientes del perímetro.
El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, explicó tras la reunión del CECOPI celebrada a las nueve de la mañana que la noche había sido “más o menos tranquila”, pese a algunas reproducciones puntuales que durante las horas de oscuridad resultaron especialmente visibles por las fuertes llamaradas.
Una de ellas se produjo en el entorno de San Juan de la Peña y durante la tarde anterior también se había registrado actividad en las proximidades de Santa Cruz de la Serós. Pese a ello, Bermúdez de Castro aseguró que “el incendio sigue evolucionando bien”, aunque inmediatamente introdujo una llamada a la prudencia ante las condiciones previstas para las próximas horas.
El fuego, que permanece activo desde el pasado 10 de agosto y continúa en Situación 2, Nivel 2 del PROCINFO, mantiene una superficie provisional afectada de 17.500 hectáreas, según la actualización oficial del Gobierno de Aragón.
Dos días especialmente complicados
La meteorología vuelve a convertirse en el principal condicionante para las labores de extinción. Las previsiones apuntan para este martes a rachas de viento de componente oeste-noroeste que pueden alcanzar los 40 kilómetros por hora, temperaturas máximas de entre 34 y 35 grados y una humedad relativa que podría descender hasta valores del 10-15%. A partir del anochecer se espera una mejoría, con pérdida de intensidad del viento y temperaturas de entre 22 y 24 grados.
“Nos enfrentamos a dos días complejos”, advirtió Bermúdez de Castro, que considera el martes y el miércoles jornadas fundamentales para comprobar la capacidad del operativo de mantener los avances conseguidos.
La atención continúa concentrándose especialmente en el amplio sector comprendido entre el pantano de La Peña y la Peña Oroel. En la zona del pantano, el fuego no consiguió superar la carretera hace tres días y la situación permanece favorable. Más compleja continúa siendo la zona de Botaya por las dificultades que presenta la orografía.
También se mantiene una especial vigilancia en el sector norte, donde el sábado se produjo la lengua de fuego que avanzó aproximadamente tres kilómetros en apenas media hora y llegó a aproximarse hacia la Peña Oroel, generando una gran preocupación en Jaca.
Santa Cruz de la Serós constituye otro de los puntos donde los equipos continúan trabajando intensamente y donde algunas reproducciones resultan especialmente visibles. En cambio, el flanco izquierdo del incendio presenta una situación mucho más favorable, con sectores apoyados en la carretera del puerto de Santa Bárbara que llevan varios días sin avances significativos y presentan ya zonas frías.
Drones para localizar los puntos calientes
El objetivo fundamental del operativo durante esta jornada es avanzar hacia la estabilización. Para ello se están utilizando drones que permiten detectar los puntos calientes existentes dentro del perímetro. Una vez localizados, los equipos terrestres tratarán de acceder a ellos para comprobarlos y proceder a su enfriamiento.
La actuación se complementará con una mayor presencia de medios aéreos en aquellas zonas donde las características del terreno dificultan el acceso de los equipos terrestres. Cerca de una treintena de aeronaves forman parte del dispositivo previsto para esta jornada.
El operativo continúa teniendo una dimensión excepcional. Junto a INFOAR trabajan medios del Gobierno de España, la UME, el Ejército de Tierra, nueve comunidades autónomas, Francia y las administraciones provinciales, comarcales y locales. Francia mantiene desplegados un helicóptero Puma, 61 bomberos y 22 vehículos, mientras la UME cuenta con cuatro secciones, 160 efectivos y dos bulldozers.
Los primeros regresos podrían comenzar el miércoles
La otra gran cuestión pendiente es el regreso de los vecinos que llevan ya más de una semana fuera de sus casas. El incendio mantiene evacuadas a 1.046 personas correspondientes a 19 núcleos de población, dos campings y un campamento. De ellas, 73 continúan alojadas en los recursos habilitados por las administraciones.
El Gobierno de Aragón está comprobando las condiciones de seguridad y el funcionamiento de los servicios básicos antes de autorizar cualquier retorno. No basta con que las llamas se encuentren alejadas de una localidad: es necesario garantizar también el suministro eléctrico, las comunicaciones y, especialmente, la calidad del agua.
Las captaciones están siendo revisadas ante la posibilidad de que hayan recibido cenizas o materiales procedentes del incendio. Mientras se realizan estos controles, se ha adquirido agua embotellada para abastecer a los municipios y garantizar que los vecinos dispongan de agua para sus necesidades básicas.
Bermúdez de Castro descartó que este martes pueda producirse el regreso definitivo de vecinos a alguno de los núcleos evacuados, aunque avanzó que, si la evolución continúa siendo favorable y se garantizan los servicios esenciales, los primeros realojos podrían comenzar el miércoles por la mañana.
Después de ocho días fuera de sus hogares, reconoció el consejero, el deseo de regresar es comprensible. “La verdad es que se está haciendo muy largo”, señaló.
El incendio, sin embargo, todavía no está estabilizado. La prioridad inmediata es superar sin retrocesos dos jornadas meteorológicamente adversas, consolidar las líneas de control y seguir enfriando el perímetro. Bermúdez de Castro expresó su esperanza de que pueda estar controlado antes del domingo, aunque volvió a apelar a la prudencia: “No tengo ninguna bola de cristal”.
