La mejoría meteorológica permite plantear un posible regreso progresivo de los evacuados, aunque el operativo mantiene la prudencia y seguirá vigilando los puntos calientes y restableciendo los servicios básicos

Reunión del CECOPI celebrada en la mañana de este viernes. GOBIERNO DE ARAGÓN
El incendio forestal de Las Peñas de Riglos presenta este lunes una evolución más favorable después de que las lluvias y el descenso de las temperaturas hayan permitido estabilizar distintos frentes y trabajar durante la noche en la consolidación del perímetro. El fuego continúa activo y mantiene todavía puntos calientes, por lo que los responsables del operativo insisten en que no puede darse por superada la emergencia. La superficie afectada se mantiene provisionalmente en torno a las 17.500 hectáreas, dentro de un perímetro que ronda ya los 100 km.
La mejora abre, sin embargo, una nueva fase en la gestión del incendio. El consejero de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, Luis Biendicho, ha explicado este lunes que se están comenzando a estudiar las condiciones para un regreso progresivo de los vecinos evacuados a aquellos núcleos en los que pueda garantizarse la seguridad. Antes será necesario comprobar el estado de las poblaciones y restablecer servicios esenciales como el suministro eléctrico, el agua y las comunicaciones. A primera hora de la mañana, ya se han desconfinado las localidades de Santa Cilia y Puente la Reina de Jaca, según ha informado la Comarca de la Jacetania.
Las pequeñas lluvias registradas durante las últimas horas han contribuido a refrescar las zonas afectadas y a reducir la actividad del fuego, facilitando el trabajo de los equipos terrestres sobre las reproducciones y los sectores todavía calientes. La evolución supone un cambio importante respecto a las jornadas anteriores, marcadas por las altas temperaturas, la escasa humedad y los cambios erráticos del viento.
El operativo mantiene, no obstante, una actitud de máxima cautela. Las dimensiones alcanzadas por el incendio, la existencia de amplias superficies interiores que no llegaron a quemarse y el riesgo de reproducciones obligan a continuar trabajando durante los próximos días.
Uno de los principales logros de la intervención ha sido la protección de los núcleos habitados y de los monasterios Nuevo y Viejo de San Juan de la Peña, que llegaron a encontrarse en grave peligro durante los momentos de mayor virulencia del incendio. También pudo contenerse durante el fin de semana el avance que había generado una fuerte preocupación hacia la Peña Oroel.
Las evacuaciones continúan afectando a 19 núcleos de población, además de los campamentos y campings desalojados durante la emergencia. El balance se mantiene en 1.046 personas evacuadas. La posibilidad de iniciar el regreso a algunos pueblos dependerá ahora de las inspecciones de seguridad y del restablecimiento de los servicios esenciales.
Recuerdo a Javier García
La mejora del incendio está marcada este lunes por el fallecimiento, el domingo, de un miembro de la Unidad Militar de Emergencias durante las labores de extinción.
El militar ha sido identificado como Javier García, perteneciente a la UME y natural de La Almunia de Doña Godina, aunque residía en Zaragoza. García falleció cuando el vehículo de la UME en el que viajaba con otros tres compañeros se precipitó por un desnivel durante una maniobra en una pista forestal situada entre Atarés y Bernués, en el entorno de la Peña Oroel. Los otros tres militares resultaron heridos. Las últimas informaciones señalan que han recibido ya el alta hospitalaria. La Guardia Civil investiga las circunstancias exactas del accidente.
La localidad natal del militar, La Almunia de Doña Godina, ha mostrado este lunes su consternación y ha mantenido las banderas municipales a media asta.
Minutos de silencio a las 12.00 horas
El Gobierno de Aragón ha convocado para este lunes a las 12.00 horas un minuto de silencio en memoria del militar fallecido, a las puertas del Centro de Emergencias 112, en el Edificio Pignatelli de Zaragoza. A esa misma hora, el Ayuntamiento de Jaca ha convocado igualmente un minuto de silencio ante la casa consistorial para expresar el pesar de la ciudad y su reconocimiento al integrante de la UME fallecido durante unas labores de extinción en las que la Unidad ha desempeñado un papel fundamental desde los primeros días de la emergencia.
La muerte de Javier García ha provocado numerosas muestras de condolencia institucional y ciudadana, al tiempo que ha puesto nuevamente de relieve el riesgo al que se enfrentan diariamente los centenares de profesionales movilizados en un incendio que durante una semana ha obligado a trabajar sobre terrenos abruptos, carreteras cortadas y frentes sometidos a cambios constantes de viento y temperatura.
Comienza una fase diferente
La jornada de este lunes puede marcar así un cambio en la evolución de la emergencia. El incendio permanece activo y la extinción definitiva requerirá todavía tiempo, pero la estabilización de varios frentes y la mejora meteorológica permiten que el operativo comience a mirar también hacia la recuperación de los pueblos desalojados.
El siguiente paso será comprobar uno por uno qué núcleos reúnen condiciones suficientes para recibir nuevamente a sus habitantes y garantizar que puedan hacerlo con seguridad y con los servicios básicos restablecidos.
Después de una semana dominada por las evacuaciones, la defensa de los pueblos, San Juan de la Peña y la Peña Oroel y un despliegue excepcional de medios, la posibilidad de comenzar a preparar el regreso constituye el dato más esperanzador. La consigna, sin embargo, sigue siendo la misma que ha acompañado toda la emergencia: prudencia y trabajo hasta que el incendio pueda darse definitivamente por controlado.
