San Juan de la Peña continúa bajo una vigilancia extraordinaria: los monasterios no han sufrido daños, pero el Viejo sigue preocupando y el operativo se prepara para una jornada clave en la contención del fuego

La UME con los técnicos de Patrimonio del Gobierno de Aragón evacuando los bienes del monasterio Viejo de San Juan de la Peña. UME
El incendio forestal de Las Peñas de Riglos ha vuelto a complicarse durante la madrugada de este viernes y ha obligado a ampliar las evacuaciones a Santa María de la Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste, elevando a 16 el número de localidades desalojadas desde que comenzó la emergencia. El balance alcanza ya las 855 personas evacuadas, mientras el operativo mantiene una vigilancia extraordinaria sobre el entorno de San Juan de la Peña después de las horas críticas vividas el jueves.
La noche ha sido “especialmente dura y complicada”, según ha reconocido el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, después de seguir desde el Puesto de Mando Avanzado la reunión matinal del CECOPI.
Una zona del incendio que parecía presentar mayor estabilidad volvió a reactivarse durante la madrugada y obligó a adoptar nuevas medidas de protección de la población. A las 00:31 horas se ordenó la evacuación de Santa María de la Peña y Triste y, poco después, a las 2:41, se acordó también el desalojo de La Peña Estación y Yeste.
Las cuatro localidades se suman a Villalangua, Salinas de Jaca, Ena, Centenero, Bailo, Larués, Arbués, Alastuey, Botaya, Osia, Santa Cruz de la Serós y Binacua. En total son 16 núcleos evacuados.
A estas medidas se ha añadido durante la mañana el desalojo preventivo de un campamento situado en Anzánigo. Los 19 niños y cinco adultos que permanecían en las instalaciones serán trasladados al polideportivo de Ayerbe, donde esperarán a ser recogidos por sus familias.
Por el contrario, Santa Cilia y Puente la Reina de Jaca han sido desconfinadas después de permanecer sometidas a esta medida de protección por la presencia de humo.
855 personas fuera de sus casas
Las sucesivas evacuaciones han elevado a 855 el número de personas afectadas por los desalojos desde el comienzo de la emergencia. La mayoría ha encontrado alojamiento por sus propios medios, con familiares o amigos. Solo una parte necesita utilizar los recursos habilitados por las administraciones.
Azcón ha indicado que la prioridad continúa siendo la seguridad de las personas y ha advertido de que no pueden descartarse nuevas evacuaciones si el comportamiento del incendio vuelve a modificarse.
La evolución durante las próximas horas determinará cualquier nueva medida y las decisiones corresponderán, como hasta ahora, a la dirección de Extinción y Emergencias.
El presidente ha insistido igualmente en que el regreso de los vecinos a las localidades desalojadas no se producirá hasta que existan todas las garantías.
San Juan de la Peña sigue preocupando “extraordinariamente”
La otra gran preocupación continúa concentrada en San Juan de la Peña. Después de la situación límite vivida el jueves, cuando el fuego alcanzó las cortadas y los monasterios Nuevo y Viejo estuvieron durante varias horas en grave peligro, la amenaza se ha reducido, pero no ha desaparecido. “La preocupación del Monasterio Viejo es menor que la que teníamos ayer, pero hoy nos sigue preocupando extraordinariamente”, ha afirmado Jorge Azcón.
Durante la noche se han producido tres carreras verticales que provocaron movimientos del fuego monte abajo, manteniendo la necesidad de una vigilancia constante. Ni el Monasterio Nuevo ni el Viejo han sufrido daños como consecuencia directa de las llamas.
El dispositivo de protección continúa siendo excepcional. Una importante concentración de efectivos mantiene defensas con agua y se contempla incluso la utilización de retardantes específicamente autorizados y coordinados con los responsables de Patrimonio si las circunstancias obligaran a adoptar una última línea de protección. “Hay una cantidad de medios impresionante defendiendo el monasterio”, ha explicado Azcón.
La actuación tiene también una dimensión territorial. Defender el Monasterio Viejo supone, según ha subrayado el presidente, proteger simultáneamente parte de las poblaciones situadas en la zona de evolución del incendio.
Jorge Azcón asistiendo a la reunión del CECOPI de esta mañana desde el puesto de mando avanzado, en el que también ha estado el teniente general Francisco Javier Marcos, jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME). GOBIERNO DE ARAGÓN
“No me fío”
El teniente general jefe de la Unidad Militar de Emergencias, Javier Marcos, ha confirmado que el dispositivo mantiene efectivos junto a los dos monasterios pese a la mejora respecto a las horas críticas del jueves. “No me fío, no me fío de la evolución del incidente”, ha advertido.
Marcos ha recordado que las condiciones vividas durante la tarde anterior obligaron a tomar decisiones con muy poco tiempo y en un terreno abrupto, con fuertes dificultades de acceso.
La intervención permitió defender ambos conjuntos monásticos y evacuar del Monasterio Viejo algunos de sus bienes históricos de mayor valor, actualmente depositados en el Museo de Huesca.
El general ha valorado positivamente, no obstante, la situación general del incendio desde el punto de vista de la capacidad operativa.
Según la información que manejaba por la mañana, no existe actualmente ningún frente fuera de capacidad de extinción, circunstancia que considera resultado del trabajo coordinado desarrollado por el conjunto del dispositivo.
Eso no significa que el incendio esté controlado.
La preocupación se mantiene en los flancos norte y noreste y en diferentes reactivaciones que se están produciendo en otros sectores. El flanco occidental presenta una situación más favorable y permite trasladar recursos hacia las zonas más conflictivas.
Una jornada clave
El operativo considera este viernes una jornada especialmente importante para tratar de contener el incendio. Los esfuerzos se concentran fundamentalmente en los sectores 2, 5 y 6, en el flanco derecho y en la cabeza, además de mantener la defensa específica de San Juan de la Peña.
El fuego afecta ya a más de 10.000 hectáreas, según la estimación ofrecida por el Gobierno de Aragón, aunque la superficie definitiva tendrá que determinarse cuando pueda analizarse con precisión el interior del perímetro.
En torno a 500 efectivos de las diferentes administraciones y organismos continúan trabajando sobre el terreno.
El dispositivo aéreo se encuentra igualmente en uno de los niveles más elevados registrados desde el comienzo de la emergencia. Jorge Azcón ha explicado que se trabaja con un número excepcional de aeronaves y que se ha solicitado además apoyo a Francia para reforzar, si es posible, la capacidad disponible.
El propio general de la UME ha señalado, sin embargo, que la prioridad ya no es incrementar indefinidamente los recursos. “Más medios no significa más eficacia”, ha advertido Javier Marcos, que considera que el dispositivo actual es “muy equilibrado” y “muy potente”.
La clave, ha señalado, se encuentra ahora en mantener una correcta organización y situar los recursos allí donde puedan resultar más eficaces.
Resistir hasta que cambie el tiempo
La meteorología vuelve a marcar buena parte de las expectativas. El objetivo inmediato es resistir durante las horas más desfavorables de este viernes, cuando el aumento de las temperaturas y los cambios previstos en el viento pueden volver a favorecer reproducciones o modificaciones en la dirección del fuego.
Los responsables del operativo confían en que durante el fin de semana llegue un descenso más acusado de las temperaturas y posibles precipitaciones que permitan cambiar la dinámica de la emergencia. “Hoy va a ser el día culminante del esfuerzo”, ha señalado Javier Marcos.
El dispositivo asegura estar preparado tanto para la hipótesis más probable como para la más peligrosa. Después de varios días en los que el comportamiento del fuego ha cambiado repetidamente y ha obligado a modificar estrategias y ampliar evacuaciones, la prudencia continúa marcando cualquier valoración.
Importantes restricciones en las carreteras
La emergencia mantiene además numerosas afecciones en la red viaria. Continúan cortadas la A-132 entre Murillo de Gállego y Puente la Reina de Jaca, la A-1205 desde Santa María de la Peña, la N-240 entre Santa Cilia de Jaca y Puente la Reina de Jaca, la A-1603 y la pista asfaltada que comunica la N-240 con Alastuey. Las restricciones forman parte del dispositivo de seguridad y pueden modificarse en función de la evolución de los diferentes frentes.
La mañana comienza así con dos realidades simultáneas. Por un lado, el operativo considera positivo que ningún frente se encuentre actualmente fuera de capacidad de extinción y los monasterios de San Juan de la Peña continúan sin daños. Por otro, las reproducciones registradas durante la noche han obligado a evacuar cuatro localidades más y demuestran que el incendio conserva capacidad para alterar nuevamente el escenario.
Con 16 núcleos desalojados, 855 personas evacuadas y una movilización de medios excepcional, la lucha entra este viernes en otra jornada decisiva, pendiente de conseguir contener los sectores más activos y llegar en las mejores condiciones posibles al esperado cambio meteorológico del fin de semana.

