
A los 200 inscritos, nuevo máximo histórico, se sumaron el récord femenino de Sudupe y una de las mejores marcas masculinas conseguidas hasta ahora. TURISMO VILLANÚA/YHABRIL MORO
La décima edición del Cross Nocturno Full Moon de Villanúa se cerró este sábado con un nuevo récord femenino, una de las mejores marcas masculinas de la historia de la prueba y la mayor participación registrada desde su creación. La atleta de Tolosa June Sudupe estableció el nuevo récord femenino con un tiempo de 20:01, mientras que Iñaki Inda, del Club Atlético Oroel de Jaca, se impuso en categoría masculina con 17:39, a solo siete segundos de la plusmarca de la carrera. La cita alcanzó además los 200 inscritos, la cifra más elevada de sus diez ediciones. La Full Moon volvió a reunir a corredores y público en torno a una propuesta que se ha consolidado como una de las citas deportivas singulares del verano en Villanúa. La carrera, de cinco kilómetros, se disputa íntegramente de noche, con salida a las 23.00 horas desde el Parque de Aventura El Juncaral. Los participantes deben realizar el recorrido provistos de un frontal, que permite avanzar por los senderos y el bosque y dibuja una sucesión de puntos de luz en la oscuridad. Parte del trazado coincide además con el Camino de Santiago.
La amenaza de lluvia acompañó las horas anteriores a la salida y se mantuvo prácticamente hasta el inicio de la prueba. Finalmente, la meteorología permitió que la carrera se desarrollara con normalidad y sin incidencias.
June Sudupe rebaja en cinco segundos el récord
La principal marca de la noche la protagonizó June Sudupe. La atleta guipuzcoana cruzó la meta en 20:01 y rebajó en cinco segundos el anterior récord femenino de la Full Moon, los 20:06 que estaban en poder de Yolanda Riera.
Sudupe tuvo que sobreponerse a una salida muy rápida de sus rivales. “Han empezado todas súper rápido y me he quedado atrás. He dicho: bueno, poco a poco”, explicó después de finalizar la carrera. La corredora optó por mantener su propio ritmo e ir recuperando posiciones a lo largo de los cinco kilómetros.
El momento más complicado llegó alrededor del kilómetro tres, cuando al esfuerzo físico comenzó a sumarse el componente mental. “Es cuando la cabeza te empieza a decir que no puedes aguantar el ritmo”, reconoció. Su capacidad para mantener la intensidad le permitió completar la segunda parte del recorrido y alcanzar la meta con la nueva mejor marca de la prueba.
Sudupe, de 21 años, compite con el Tolosa CF y está especializada en pruebas de medio fondo, fondo y campo a través. Ha sido internacional con España en categorías inferiores y afrontaba este sábado su primera participación en la Full Moon. La atleta destacó precisamente la singularidad de correr de noche y hacerlo únicamente con la iluminación proporcionada por los frontales.
Iñaki Inda se queda a siete segundos de la plusmarca
La carrera masculina también dejó una marca destacada. Iñaki Inda, del Club Atlético Oroel Jaca, completó los cinco kilómetros en 17:39, a solo siete segundos del récord que mantiene desde 2019 el también jacetano Jaime Ruiz Castillo, con 17:32.
Inda afrontó de forma controlada los primeros kilómetros junto a su compañero Carlos Zabala, que finalmente ocupó la segunda posición. “Hemos salido controlando el primer kilómetro, dos kilómetros, y ahí hemos empezado a apretar”, explicó el vencedor. El incremento progresivo del ritmo terminó seleccionando una carrera que calificó como “dura, pero bonita y especialmente explosiva”.
El corredor del Club Atlético Oroel Jaca destacó también el carácter especial de la Full Moon y el escenario en el que se disputa. Correr por El Juncaral, en plena oscuridad y con los frontales como única iluminación, convierte la prueba, señaló, en una experiencia “especialmente atractiva y diferente a otras pruebas. Es un lujo”.
Una décima edición marcada por los récords
La décima Full Moon deja así uno de los balances más destacados desde el nacimiento de la prueba. A los 200 inscritos, nuevo máximo histórico, se sumaron el récord femenino de Sudupe y una de las mejores marcas masculinas conseguidas hasta ahora.
Más allá de los resultados, la prueba volvió a mostrar la imagen que la ha convertido en una cita reconocible del verano de Villanúa: decenas de frontales avanzando en plena noche por el bosque, el paso de los corredores por un tramo del Camino de Santiago y la concentración de participantes y acompañantes en El Juncaral.
Diez ediciones después de su puesta en marcha, la Full Moon conserva la fórmula con la que nació: cinco kilómetros, de noche y en plena naturaleza. Una carrera corta y explosiva que en esta ocasión alcanzó su mayor cifra de inscritos y añadió un nuevo récord a su historia.









